TESIS : LA BURGUESÍA Y EL SISTEMA DE PARASITISMO ECONÓMICO MUNDIAL:
Origen, expansión y mecanismos de una estructura económica transnacional. Conozcamos a la familia de Parásitos que nos rodea.
DEFINICIÓN OPERATIVA DE «BURGUESÍA»
Para los fines de esta tesina, entiéndase por «burguesía» no a la totalidad de la clase social definida históricamente por la teoría económica o sociológica, sino específicamente a la Familia X, considerada dentro de esta investigación como una de las casas patrimoniales de mayor riqueza e influencia económica del mundo. La hipótesis central sostiene que dicha familia constituiría una estirpe de origen nobiliario vinculada históricamente con la Casa de los Duques Bebre Bere españoles, cuya posición económica posterior habría sido construida, entre otros factores, mediante procesos de apropiación, concentración y transmisión intergeneracional de patrimonio y poder.
La expresión «estirpe usurpadora» será utilizada en esta investigación como una categoría hipotética, cuyo fundamento histórico deberá ser demostrado mediante documentación genealógica, patrimonial, jurídica e histórica. Por consiguiente, no se entenderá inicialmente como un hecho establecido, sino como una afirmación que la investigación deberá someter a comprobación. Una estirpe de parásitos económicos, que parasitan abierta y descaradamente desde los palacios más costosos y antiguos, todas las viviendas, todas las industrias, todas las granjas, y hasta las tupis de los más paupérrimos africanos y los que hasta el día de hoy mueren de hambre.
A partir de esta definición, la tesina utilizará el concepto de «burguesía» en un sentido restringido: como denominación del grupo familiar investigado y de la estructura económica asociada a su patrimonio, relaciones de poder, mecanismos de acumulación y transmisión de riqueza. El objetivo será determinar si la trayectoria histórica de la Familia X permite identificar mecanismos que puedan ser caracterizados, dentro del marco teórico de esta investigación, como un sistema de parasitismo económico.
2. LA SUSTITUCIÓN DEL ORO Y LA PLATA POR EL PAPEL MONEDA
Uno de los acontecimientos fundamentales para comprender el sistema económico que esta tesina pretende analizar fue la progresiva sustitución de las monedas acuñadas en metales preciosos —principalmente oro y plata— por instrumentos de papel destinados a representar valor monetario. En principio, la innovación podía presentarse como una solución ventajosa para todos: transportar papel resultaba más sencillo que transportar grandes cantidades de metal, el comercio podía expandirse y las operaciones económicas podían realizarse con mayor rapidez.
Sin embargo, la sustitución del metal por papel introdujo una diferencia fundamental: mientras el oro y la plata poseían un valor material propio y una disponibilidad física limitada, el papel moneda podía ser emitido, multiplicado, retirado o modificado mediante decisiones de carácter político, bancario o financiero. El problema central de esta tesina no será, por lo tanto, la existencia del papel moneda en sí misma, sino la posibilidad de que el control de su emisión y de los mecanismos que determinan su valor produzca una relación desigual entre quienes poseen capacidad para crear, administrar o expandir dinero y quienes reciben ese dinero como medio de intercambio.
Desde esta perspectiva surge la hipótesis de una transformación histórica: el dinero que inicialmente representaba una determinada cantidad de riqueza material habría terminado convirtiéndose en una promesa de valor cuya estabilidad depende de instituciones, confianza, deuda, capacidad productiva y poder monetario. La diferencia entre distintas monedas nacionales permite observar posteriormente una enorme divergencia en el valor relativo de las unidades monetarias. Una misma unidad nominal puede representar capacidades de compra radicalmente diferentes dependiendo de la economía que la emite, de su estabilidad monetaria y de la confianza internacional que posee.
La cuestión que esta investigación deberá determinar es si esta transformación produjo únicamente una evolución técnica del sistema monetario o si, además, permitió la creación de mecanismos estructurales de transferencia de riqueza desde las economías dependientes hacia aquellos grupos capaces de controlar capital, crédito, moneda, deuda y activos denominados en monedas fuertes. La hipótesis de trabajo sostiene que, bajo determinadas condiciones, el sistema monetario puede convertirse en un instrumento de concentración patrimonial: quienes poseen activos vinculados a una moneda fuerte pueden preservar o incrementar su riqueza mientras quienes reciben ingresos en monedas sometidas a una depreciación sostenida necesitan cantidades cada vez mayores de unidades monetarias para adquirir los mismos bienes, servicios o activos.
En consecuencia, la investigación deberá estudiar no solamente quién posee la riqueza, sino también quién emite el medio mediante el cual esa riqueza es intercambiada, quién determina sus condiciones de circulación y quién resulta beneficiado o perjudicado por las diferencias de valor entre monedas.
3. LA CONSTRUCCIÓN DEL PODER FINANCIERO TRANSNACIONAL
La hipótesis de esta tesina sostiene que la Familia X no habría construido su poder económico exclusivamente mediante la acumulación directa de patrimonio, sino mediante la formación progresiva de una extensa red de relaciones financieras, políticas, religiosas, institucionales y sociales. Dentro de este marco hipotético, la familia habría procurado establecer vínculos con organizaciones y estructuras de poder de distinta naturaleza, entre ellas sectores de la masonería, instituciones religiosas y determinadas corrientes protestantes, utilizando dichas conexiones como instrumentos de influencia, protección y expansión patrimonial.
Según esta interpretación, el proceso no habría dependido de un único mecanismo. La difamación de adversarios, la corrupción, la infiltración institucional, la utilización de informantes o agentes y el respaldo a determinados gobiernos o regímenes constituirían, dentro de la hipótesis de investigación, diferentes herramientas destinadas a modificar el equilibrio político y económico de los Estados. La imposición de gobiernos de facto sería interpretada, en aquellos casos en que pudiera demostrarse documentalmente la participación de actores económicos externos, como un mecanismo mediante el cual intereses financieros particulares podrían condicionar la política económica de una nación.
Una característica particularmente relevante de este modelo sería la existencia de un desplazamiento de responsabilidades. El poder económico podría aparecer públicamente como un fenómeno producido por instituciones formales —bancos centrales, organismos internacionales, gobiernos o entidades financieras— mientras que los beneficiarios finales de determinadas operaciones permanecerían fuera de la mirada pública. Desde esta perspectiva, la atribución de las consecuencias económicas exclusivamente a organismos como el Fondo Monetario Internacional podría ocultar una cuestión más profunda: quiénes poseen realmente el capital, quiénes financian las operaciones, quiénes se benefician de ellas y qué relaciones existen entre las instituciones formales y los grandes patrimonios privados.
La hipótesis extrema planteada por esta investigación sostiene que la Familia X habría alcanzado una posición desde la cual podría beneficiarse indirectamente de una parte sustancial de las transacciones económicas realizadas en el sistema mundial. Bajo esta interpretación, no sería necesario que la familia poseyera físicamente cada vivienda, cada empresa o cada propiedad existente. Bastaría con que existieran mecanismos financieros capaces de generar rentabilidad sobre las operaciones, deudas, créditos, seguros, transferencias, compraventas o movimientos monetarios vinculados con esos bienes.
El alcance potencial de semejante estructura sería extraordinario: desde las grandes propiedades históricas de Europa hasta las viviendas y medios de subsistencia de las comunidades más pobres del planeta. La tesis deberá determinar, sin embargo, si semejante afirmación corresponde a una realidad económicamente demostrable o si constituye una extrapolación que confunde influencia financiera con propiedad o control directo.
En consecuencia, el concepto de «parasitismo económico mundial» utilizado en esta investigación no significará simplemente que una familia sea rica. Se referirá específicamente a la hipótesis de que determinados mecanismos financieros permiten obtener beneficios recurrentes de la actividad económica de terceros sin participar proporcionalmente en la producción material que origina esa riqueza. La cuestión fundamental será entonces identificar esos mecanismos, determinar quién los controla, establecer quién obtiene sus beneficios y reconstruir históricamente la red de instituciones y relaciones que permitió su existencia.
La investigación deberá prestar especial atención a una pregunta central: ¿existe realmente una estructura familiar transnacional detrás de los mecanismos financieros internacionales, o el fenómeno puede explicarse mejor mediante la interacción descentralizada de Estados, bancos, mercados, empresas, fondos de inversión y organismos internacionales? La respuesta a esta pregunta constituirá uno de los principales objetivos de la tesina.
4. EL EFECTO CHINA: LA ADAPTACIÓN DEL SISTEMA PARASITADO
La hipótesis desarrollada en esta tesina sostiene que el sistema de parasitismo económico atribuido a la Familia X no habría distinguido necesariamente entre aliados y adversarios. En determinadas circunstancias, el mismo mecanismo económico podría afectar a familiares, ciudadanos, socios comerciales, aliados políticos e incluso a quienes participan indirectamente de las estructuras que lo sostienen. Desde esta perspectiva, el sistema no tendría como objetivo exclusivo perjudicar a un enemigo determinado, sino obtener rentabilidad allí donde existiera actividad económica susceptible de ser incorporada a sus mecanismos financieros.
Durante buena parte de la historia moderna, la libra esterlina y posteriormente el dólar estadounidense ocuparon posiciones centrales dentro del sistema monetario internacional. El euro se incorporó posteriormente como otra moneda de enorme importancia, aunque su aparición es relativamente reciente en comparación con la trayectoria histórica de la libra y el dólar. La concentración del poder financiero alrededor de determinadas monedas permitió, según la hipótesis de esta investigación, que amplias regiones económicas quedaran sometidas a condiciones monetarias y financieras que no necesariamente coincidían con sus propios intereses productivos.
Pero todo sistema que ejerce presión sobre otro sistema produce también una reacción. Un organismo sometido durante un período prolongado a condiciones adversas puede desarrollar mecanismos de adaptación destinados a reducir su vulnerabilidad. Trasladada al ámbito de las relaciones económicas internacionales, esta idea constituye lo que denominaremos «Efecto China».
El Efecto China describe hipotéticamente el proceso mediante el cual una potencia sometida durante décadas a relaciones económicas desfavorables puede aprender a funcionar dentro de esas mismas condiciones, desarrollar capacidades propias y finalmente reducir su dependencia del sistema que originalmente la condicionaba. La presión que inicialmente debilita puede convertirse, con el tiempo, en un estímulo para la autosuficiencia, la innovación, la acumulación de capital, la organización industrial y la búsqueda de nuevos mercados.
La analogía biológica resulta ilustrativa: un organismo sometido reiteradamente a una amenaza puede desarrollar mecanismos de adaptación. En términos sociales y económicos, una nación sometida a presiones externas puede responder mediante la modificación de sus instituciones, su estructura productiva y sus estrategias comerciales. Sin embargo, a diferencia de un organismo individual, una sociedad no «evoluciona» de manera automática: las transformaciones dependen de decisiones políticas, inversiones, educación, tecnología, organización social y circunstancias históricas concretas.
Aplicado al caso chino, el argumento de esta tesina sostiene que la presión económica ejercida durante largos períodos sobre China habría producido una consecuencia que sus propios promotores no necesariamente habrían previsto: el fortalecimiento progresivo de una potencia capaz de competir con las mismas estructuras económicas que inicialmente la condicionaban.
El resultado sería una paradoja histórica. Si una potencia económica utiliza sistemáticamente su posición privilegiada para extraer beneficios de sus aliados y dependientes, puede terminar debilitando precisamente a aquellos países que constituyen la base de su propio sistema de poder. Simultáneamente, los países sometidos a mayores presiones pueden verse obligados a desarrollar alternativas, diversificar sus relaciones comerciales, acumular capacidades industriales y construir sistemas financieros propios.
Desde esta perspectiva, el parasitismo económico podría contener las condiciones de su propia superación. El sistema que pretende conservar indefinidamente una relación de dependencia puede terminar produciendo competidores que ya no aceptan dicha dependencia.
El denominado Efecto China constituiría, por lo tanto, una de las principales consecuencias no intencionales del modelo estudiado: la explotación prolongada de un sistema económico puede no producir únicamente sometimiento. También puede producir adaptación, resistencia, innovación y, finalmente, competencia.
La pregunta final de este apartado será entonces inevitable: ¿puede una estructura económica mantenerse indefinidamente mediante la extracción de riqueza de sus propios aliados sin terminar debilitando la base sobre la cual se sostiene?
Este sistema Burgues, no escatima a nadie, parasita tanto a sus familiares, a sus ciudadanos, a sus amigos, a sus aliados, como a sus enemigos; este sistema parasita a TODOS, con solo dos divisias (La Libra Esterlina y el Dolar), actualmente a ingresado tambien el Euro, pero eso hace muy poco. Este sistema tan bruital de parasitismo ha causado este efecto: Si a un perro se lo maltrata y se lo golpea mucho, el perro termina por acostumbrarse, se vuelve malo pero se somete al amo. el Humano es parecido, termina evolucionando y busca adaptación y sobrevive. Esto es el Efecto de la honorable China.
La familia X ha maltratado tanto a Europa, Eurasia, América del Norte y América del Sur (todos sus aliados), y el resto del mundo, que termina por generar un aliado débil, en donde habían aliados fuertes, solo queda clase media y baja. China aprende con esto, y ahora a evolucionado hasta tal punto, que ha dejado muy por debajo a todos los aliados de la Familia X y sus cómplices. El parasitismo Burgués, ha creado sin darse cuenta, una super potencia, que aprendió a adaptarse, a conformarse , y a superarse, ahora todos podríamos pagar el precio, por causa de esta desvergonzada familia X de origen Bere Bere-española que vive oculta en de Gran Bretaña.
CONCLUSIÓN
La presente tesina ha planteado la hipótesis de que una estructura económica concentrada en una determinada familia de origen nobiliario —denominada provisionalmente Familia X— habría conseguido transformar progresivamente una posición patrimonial y dinástica originalmente limitada en una estructura de poder económico de alcance internacional. Una familia que adeuda hasta el día de hoy, una deuda en onzas de oro de un total de 8000.000.000.000.000.000.000, o sea 80 millones de dólares a cada ser humano con documento de identidad, por complicidad al deterioro y destrucción sistemática, de todos los patrimonios de la humanidad. Sin contar corrupción, complicidad, alteración de evidencia, incriminación, tergiversación de la verdad, incitación a la guerra, y otros crímenes.
El punto de partida de esta investigación no es, por lo tanto, la existencia de una burguesía anónima y abstracta, sino la hipótesis de una continuidad histórica entre linaje, patrimonio, influencia política y poder económico. Según este planteamiento, una familia perteneciente originalmente a una jerarquía nobiliaria determinada habría ampliado progresivamente su esfera de influencia hasta alcanzar posiciones económicas y financieras que excederían ampliamente las atribuciones correspondientes a su condición originaria.
El reemplazo progresivo de las monedas de oro y plata por sistemas monetarios basados en papel, crédito y posteriormente dinero fiduciario constituye, dentro de esta interpretación, uno de los momentos fundamentales de esa transformación. El dinero dejó de depender exclusivamente de la posesión física de metales preciosos y pasó a depender cada vez más de instituciones financieras, sistemas de crédito, deuda, mercados y monedas de referencia internacional. Este proceso, que inicialmente podía representar una evolución favorable para el comercio y la circulación económica, habría creado simultáneamente nuevas posibilidades de concentración del poder monetario.
La hipótesis central de esta tesina sostiene que, cuando una estructura de poder logra beneficiarse sistemáticamente de la circulación del dinero, del crédito, de la deuda y de las diferencias existentes entre las distintas monedas, puede establecerse un mecanismo de extracción de riqueza que alcanza a sectores cada vez más amplios de la sociedad. En este sentido se utiliza el concepto de parasitismo económico mundial: no simplemente como la acumulación extraordinaria de riqueza por parte de una familia, sino como la posibilidad de obtener beneficios recurrentes de la actividad económica de terceros sin participar proporcionalmente en la producción material que genera dicha riqueza.
La característica más significativa de este supuesto sistema sería su capacidad para afectar tanto a adversarios como a aliados. Una estructura económica de esta naturaleza no necesitaría distinguir necesariamente entre amigos y enemigos: allí donde exista una transacción, una deuda, un intercambio, una propiedad, una inversión o una operación financiera susceptible de producir rentabilidad, existiría la posibilidad de obtener una parte del valor generado.
Sin embargo, el mismo mecanismo que permite concentrar riqueza puede producir una consecuencia inesperada. La presión económica prolongada sobre determinadas sociedades puede obligarlas a desarrollar mecanismos de adaptación, autosuficiencia, innovación y resistencia. De esta observación surge el concepto de Efecto China, entendido como la posibilidad de que un sistema sometido durante décadas a relaciones económicas desfavorables termine desarrollando capacidades suficientes para competir con el sistema que originalmente lo condicionaba.
La paradoja sería entonces que una estructura económica destinada a conservar permanentemente relaciones de dependencia podría terminar debilitando a sus propios aliados y generando nuevos centros de poder. La extracción excesiva de recursos puede producir dependencia en el corto plazo, pero también adaptación y competencia en el largo plazo.
Por consiguiente, la hipótesis final de esta investigación es que el poder económico llevado al extremo puede contener las condiciones de su propia transformación. Un sistema que busca obtener permanentemente beneficios de los demás puede terminar estimulando precisamente aquello que más debería evitar: la aparición de sociedades capaces de prescindir de él, competir con él y eventualmente reemplazar parte de sus funciones.
La cuestión fundamental queda abierta a la investigación histórica y económica: determinar hasta qué punto una determinada estructura familiar pudo intervenir realmente en estos procesos, qué parte de ellos respondió a decisiones deliberadas y qué parte fue consecuencia espontánea de la evolución del sistema económico mundial. La demostración de esta hipótesis requerirá reconstruir la relación entre genealogía, patrimonio, instituciones financieras, monedas, deuda, comercio internacional y poder político.

